miércoles, 23 de mayo de 2012

Que te veo, te siento, allá donde quiera que voy

Me voy. Necesito poner tierra de por medio, alejarme de ti, no verte durante unos días. Porque sólo así podré sacarte de mi cabeza, y se que si no hago esto, nunca jamás podré olvidarte. Quedarme significaría no tirar la toalla, asumir que, aunque seamos infelices el resto de nuestra vida, estamos destinados a estar juntos. Lo siento, y te quiero.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Llegué a creer que eras una obsesión

Suele llegar ese momento en el que terminas dándote cuenta de que lo has perdido, de que se ha ido. Que no volverás a tenerlo, de que tu última esperanza se ha desvanecido. Y es el mejor momento para empezar a olvidarle. Pero no puedes. Y empiezas a pensar que quizá no estéis hechos para estar juntos. Intentas de cualquier manera, pensar que te equivocas. A buscar pensamientos que demuestren lo contrario. Al fin y al cabo, terminas dándote cuenta de que es mejor olvidarle, pero ya se ha hecho demasiado difícil. Demasiadas cosas que recuerden a el. Demasiados momentos en el pasado. Y te pierdes. Sin saber que hacer, te pierdes en tus pensamientos. Es imposible olvidarle de esta manera. Con el tan presente, en tus días, en tu cabeza. Y vuelves al principio de esta historia, sin haber conseguido nada, salvo volver a aclarar a tu cerebro, que día a día, le quieres más.
                                   Cerré los ojos, y soñé un "te quiero"



viernes, 4 de mayo de 2012

Te quiero, ¿me oyes? te quiero

Voy a decirte eso que ya te sabes de memoria, sí, esas dos palabras que tantas veces te he dicho. Te quiero. Hoy y siempre, cada mañana, todos los días de mi vida, cada vez que te veo, cada segundo...Te quiero. ¿Tanto cuesta entenderlo? ¿Sabes otra cosa? Ya me he propuesto unas seis millones de veces olvidarte. Y las seis millones me he dado cuenta de que es imposible, por ahora. Quiero que sepas que de ti, me enamoré por tu sonrisa, así que te pido que jamás dejes de sonreír. Que me encanta esa cara que pones cuando haces algo mal, como disimulas cualquier torpeza, tu voz que se oye a kilómetros, tus tonterías sin sentido, y esa sonrisa que era sólo mía. Me mata esa inseguridad que tienes, la manera en la que me jodes, como haces daño constantemente, que me ignores y que cada día me demuestres que es verdad, que NO TE IMPORTO.