viernes, 14 de diciembre de 2012

Voy a estar contigo ¿sabes?

Porque no se cuando me enamoré de ti ni cuanto, que no hay metros cúbicos ni litros para medir todo eso. Pero si se por qué... Porque cuando andas con catarro hueles a vicks vaporub, y porque tienes un hueco aquí, entre el hombro y el pecho y cuando pongo la cabeza me siento en casa, y porque todas las fotos que tengo tuyas sales siempre sonriendo, en todas. Y tú, ¿por qué te enamoraste de mí?
-Yo no escogí enamorarme de ti, pero la primera vez que te besé, nuestros dientes se rozaron por una milésima de segundo, y fue increíble, y la hora exacta de ese beso, eran las doce y diez, y quité la pila del reloj, para que se quedase la hora detenida para siempre, el minuto exacto en el que me besaste, está metido en un reloj, para siempre, y ya nunca se qué hora es, pero me da igual, desde entonces miro constantemente el reloj. ¿Sabes qué me gustaría? Estar tumbado contigo, en la hierba, mirando la luna esa naranja que hay algunas noches de verano, y que empezara a nevar, y sentir los copos en la cara, y tu mano...

viernes, 26 de octubre de 2012

-¿Alguna vez has dejado escapar a alguien que querías?

-Sí. He sido tan gilipollas como para haberle dejado escapar . A la persona por la que llevaba siete meses esperando. Lo tenía, joder, lo tenía. Y se fue, y ahora ya tiene a otra. Fue en unas colonias. Ni si quiera nos mirábamos a la cara, nos ignorábamos por completo. Y terminamos de la mejor manera posible,  nunca imaginé algo así, tan bonito, tan parecido a un cuento de hadas del que nunca me vi protagonista. Pensé que esa era de verdad, tan ingenua como siempre, pensé que no se acabaría...Aquel último día ni siquiera nos despedimos, no tuvimos ni un un último adiós. Nos subimos a ese bus y no hemos vuelto a ser lo que éramos. Él ya se ha enamorado de otra, y ni siquiera somos amigos, como dijimos. Ni nos hablamos, ni nos saludamos. No nos dedicamos ni una triste sonrisa. Ya no somos nada, me duele ver lo bien que hacemos eso de fingir que somos dos desconocidos. Y yo, aquí sigo, que ni siquiera soy capaz de recordar aquello sin que una lágrima empiece a caer, que no he sido capaz de contarlo todo desde entonces.  Ya no queda nada, tan solo cenizas de aquello que quemé o intenté quemar el otro día. Sigo enamorada, por la espina que tengo clavada. Por que se que no supe aprovechar lo que tuve, que lo tuve. Y es como si nunca lo hubiese tenido. Lo he pasado muy mal, me he pasado noches llorando por algo que nunca ha sido mío. Tan mal, que ni siquiera se por qué me levanto cada puta mañana, que no me merece la pena dormirme por las noches, tan mal que ni si quiera se donde buscar un maldito motivo para sonreír. No lloro por él, lloro por haber sido tan idiota de no haber sabido aprovecharle cuando le tuve. Lloro por ser la que pudo haber sido, y no la que fue. Sólo digo, que no dejes nunca escapar a nadie, por que créeme cuando te digo que eso, es lo más jodido del mundo

miércoles, 17 de octubre de 2012

Todas las cosas que no te he dicho, me queman aún por dentro

¿Y qué hago yo? Si no soy rubia como aquella o no tengo las tetas como la otra. Si no tengo sus ojos, si mi culo no supera al de esa, si no tengo un tipo tremendo como por la que se te acaba de caer la baba. Si no tengo los labios de ella, ni tengo tantas curvas como aquella. Qué hago si no soy la típica Barbie que os gusta a todos, pero sobre todo a ti, si no me parezco ni a la rubia, ni a la morena, ni a ninguna chica de ensueño. No sabes lo difícil que es competir contra todo eso, contra pelo y cutis perfecto, o contra tetas y culo de un tamaño espectacular. Perdóname si prefiero enamorarte con una sonrisa que con un escote o un relleno del quince, si prefiero hacerte reír antes de hacer que babees. La diferencia entre aquellas chicas que según tú, son perfectas, es que yo soy de las de verdad. De las que tienen personalidad, y no están huecas por dentro. Que, ellas, como mucho, podrán engañarte con su "envoltorio", pero que a eso, no se le llama amor. Pero hay algo que me jode. Me jode que a veces, te dejes engañar, te puedas llegar a enamorar de una de aquellas que no te merece, que no vale la pena, que tú serás un capricho que en nada se le pasa. Aunque, de eso, ya te darás cuenta.

martes, 2 de octubre de 2012

Jugaste tanto conmigo, llegué a quererte tanto

Sigo siendo la misma idiota de entonces, pero, sin embargo, todo es diferente. Mis tonterías, mi risa, mi manera de mirarte, mi locura, no ha cambiado. Hasta la manera en la que te quiero sigue siendo la misma. Eres tú el que ha cambiado, el que ha dejado atrás la forma en la que me miraba, lo bonitas que eran sus caricias, sus sonrisas, lo mucho que me quería. Más bien, no, todo eso no lo has cambiado. Lo has dejado atrás, eso ya no existe. No hay, se acabó, desapareció. Para ti ni siquiera existo yo. ¿Ves cómo han cambiado las cosas? Antes lo éramos todo. Sigo necesitándote. Te deshiciste de todo con tanta facilidad, con tanta indiferencia, que se nota que no fue lo mismo para los dos.

LO ÉRAMOS TODO, ¿RECUERDAS? LO JODISTE, MUCHAS GRACIAS. 

Con lo fácil que parecía allí, contigo, ser feliz. Ahora parece tan difícil, tan complicado. Sigo siendo igual de ingenua, igual de ilusa. Sigo esperando que se te escape mi nombre cuando estés con el amor de tu vida, que pienses en mi cuando beses a otra, que me eches de menos cuando ya no esté. Sigo esperando que algún día te arrepientas y te des cuenta de que tu mayor error, fue perderme. Porque siempre serás mi primer amor, mi mejor error, mi herida aún abierta, mi autodestrucción favorita. Porque nunca dejarás de ser la persona a la que más he querido, y por la que más locuras he cometido. No olvides que siempre serás quien me ha hecho perder los esquemas en el momento menos oportuno, mi mayor debilidad, quien después de haberme jodido la vida, me ha sacado la mejor de mis sonrisas. No dudes que todo eso, sólo podrás serlo tú. 

Aquel idiota, bueno, tan idiota no era si sabía que palabra susurrarle a mitad del beso, como besarla, para dejar huella dentro de su alma. Aquel idiota que sabía que tenía su nombre tatuado a hostias, y que eso, era imborrable. 


viernes, 21 de septiembre de 2012

Que corto fue el amor, y que largo el olvido...

Se me hace difícil, ¿no lo ves? ha sido un cambio radical. Lo tuve todo. No pedía nada más, absolutamente nada. Que no acabara, que no cambiara. Estoy segura de que llegaste a quererme, y no como a una más. Llegamos a tocar el cielo con la punta de los dedos, lo rozamos. Casi empezaba a pensar que todo era un sueño, que era eso que tanto jode que al final no es verdad. Todo sonrisas y miradas cómplices, todo besos y caricias que enamoran, todo horas y días sin separarse un puto segundo. Y nos dimos una hostia increíble cuando caímos en  el barro y mierda de aquí abajo. Te amortigüé la caída y fui yo quien sufrió todos los daños de aquella hostia desde tres metros más arriba. A ti esos días en las nubes veo que no te importaron una mierda y que en la caída ni siquiera te preocupaste por si me hacías daño. Sí, que ya te has buscado a otra por miedo a que todo fuese más doloroso para ti, porque no tuviste valor de dejarte de llevar y dejar que lo que tuviera que pasar pasara. Aquellos días no te han dejado cicatrices ni heridas, hasta puede que se te hayan olvidado los momentos, aunque, por mucho que quieras no olvidarás lo que sentiste esos días, que no fue poco. Parecerá mentira, pero se me sigue sin meter que lo que pasó pasó, se acabó, y no hay vuelta atrás, sigo sin aceptar eso de que quieres a otra. Los golpes de la caída, y las heridas y magulladuras no han desaparecido aún, han dejado marca, pobre corazón, está destrozado; y no creo que lo hagan en mucho tiempo, tendré que sufrir el puto invierno que llega, herida...

viernes, 14 de septiembre de 2012

lunes, 10 de septiembre de 2012

A mi lo que realmente me llenaba era tu sonrisa

¿Por qué no fui capaz de decirte aquel día que me pasaría la vida sentada a tu lado tan solo para oírte respirar?


Si duele, aprietas los dientes, sonríes y te jodes.

¿Sabes? Ahora mismo me miras y estoy bien. Con una sonrisa de oreja a oreja y tecleo en el ordenador sin problema, sin pausa. Sigo adelante, intento superar todo lo que nos pasó, pero sabes que no soy la de antes.  Mi meta es volver a recuperar la confianza que teníamos, la misma que jodimos a base de mentiras y de rencor. Los pequeños detalles me hacen feliz, sí, pero en el fondo se que todo acabará donde siempre. En el principio. Se que si recuperamos aquello que teníamos, querré intentarlo de nuevo, querré llegar a algo más, como siempre. Y será ahí donde todo se tuerza y volvamos al principio, a empezar de cero. Se perfectamente que no puedo conformarme con ser tu amiga... y tú también lo sabes. Sabes que por dentro los recuerdos se pegan de hostias con mi presente. Que los días que pasamos me han marcado, y que después de aquello me cuesta seguir sin ti. Que ya  no soy la misma, ni lo seré, todo a causa de que ya no se estar de esta manera, tan distante comparado con lo que vivimos. No son chorradas, aquello fue de verdad aunque tú finjas haberlo olvidado y hagas como si no te importara. Se, o quiero pensar que tú sigues acordándote de cada momento, porque estoy segura de que fue importante, que aquellos días te diste cuenta de que realmente podía haber algo. Que te asustaste al ver que podías llegar a enamorarte, a sentir algo de verdad, y al volver intentaste a toda costa que eso no sucediera, como un cobarde te escondiste detrás de otra, fingiendo que no te importaba. Que sepas, que se que llegaste a sentir algo, que si hubieses dejado que pasara no te habría hecho ningún daño, incluso hubieses sido feliz, pero, qué se le va a hacer si no quisiste quererme, solo date cuenta de una puta vez que como yo, no te va a querer nadie.

"Así que le toca joderse y echarle de menos a él, y a todas sus idioteces que tanto le gustaban."


lunes, 13 de agosto de 2012

Y quizás...sólo quizás... el mundo no se acabe después de nuestro último adiós

Vamos, no te preocupes, dímelo. Dime que la quieres a ella, que no podrías si no está, que por ella sientes lo que nunca habías sentido, que estás enamorado, que ella es quien te provoca esa sonrisa que tanto me gusta. Cuéntame como le miras, como le abrazas y como se deja abrazar, descríbeme lo bonitos que son sus ojos a la luz del sol, lo mucho que te gusta su pelo al viento, como te brillan los ojos cuando sonríe y tú eres la razón por la cual esa perfecta sonrisa se ilumina. Dime que te encanta, que le cogerías por la cintura y no la soltarías nunca más, que es perfecta la mires por donde la mires, venga, vamos, dímelo, quiero escucharlo, quiero que lo digas. Dime que nunca me has querido y no lo harás, que para ti no he sido más que un pasatiempo para cuando te aburrías, que jamás te he importado y que por mi no darías ni un minuto de tu vida, dime que fui la única que vio la posibilidad de algo mayor, que para ti no significó nada, que ni los besos ni las caricias, ni las horas que pasamos juntos te hicieron sentir lo más mínimo, que cuando para mí tú lo eras todo, para ti yo nunca he sido nada. Admite que ahora mismo piensas en ella, que la querrías aquí, a tu lado, que es mil veces mejor que yo, y que nunca podrás quererme como la quieres a ella. Dímelo de una vez por todas, necesito oírlo. Necesito destruirme, dejar de hacerme ilusiones y darme cuenta de la realidad,  para poder volver a empezar. 

miércoles, 1 de agosto de 2012

Se me aceleró el corazón, y me di cuenta de que estabas

Daría cualquier cosa por volver a esos momentos, todo a cambio de un segundo juntos, porque cuando todo empieza a ir mal lo único que deseo es volver a tu lado y abrazarte fuerte... 
Quiero volver a esos días donde sólo hacía falta una mirada para hacernos sonreír, donde el tiempo pasaba sin que nos diéramos cuenta y todo lo demás no importaba, sólo nosotros. Y quiero hacer de estos días junto a ti momentos que no pueda olvidar jamás... Tienes esa magia en la mirada que me hace no poder mirar a nadie más, esa magia en los labios que me hace extrañarlos cuando no los puedo besar, esa magia en las manos que al recorrer mi cuerpo me hacen volar... Y es que no hay nada más mágico que un segundo a tu lado, porque magia, eres tú...

domingo, 29 de julio de 2012

"cada vez que me besas juraría que puedo volar..."

Te he tenido. Sí, has sido la razón de mi enorme sonrisa durante cuatro días. Me has tenido en las nubes, me has tratado como si todo esto fuera un cuento de hadas. Y lo era, para mi lo era. Tu eras el mejor príncipe que existía y yo la princesa, éramos felices. Era mejor que cualquier cosa que yo hubiese podido pedir, era mi sueño dos veces mejorado.
La sensación de que me abrazaras cada vez más fuerte para que no me fuera, sin saber, que no hacía falta la fuerza de tus brazos para evitarlo, no quería irme, quería pasar el resto de mi vida protegida entre tus brazos, agarrada a tu mano. Notar tus labios por mi cuello, y tu voz que me susurraba. Y que me hablaras con tu boca pegada a mis labios, que me acariciaras suavemente, llevando tus manos con cuidado por mi cuerpo. Que aunque no lo dijeras, en esos instantes yo fuera lo más importante que tenías.


domingo, 8 de julio de 2012

Quererte hasta un ocho tumbado

Y si me preguntaran ahora mismo que cual es mi sueño no sabría que responder. Tengo muchos, qué digo, muchísimos, pero ninguno en concreto. En el fondo, todos se basan en tenerte a mi lado y que me quieras. Solo eso. Quiero tantas cosas...pero realmente lo que deseo es estar contigo hasta un ocho tumbado, tener la increíble sensación de que me coges y nunca te separas. ¿Tampoco pido mucho, no? Estar contigo por siempre.

martes, 3 de julio de 2012

Empecemos con un te amo, sigamos con un te amaré

tus besos son mi droga favorita, eres mi adicción

Adicta a ti

La chaqueta ya está empapada, el pelo y el vestido más de lo mismo. Pero la fiesta no acaba, no para. La música sigue sonando fuerte y las luces cegadoras siguen iluminando la plaza a ratos. La gente grita, baila, salta, canta. La gente no se preocupa, disfruta, se choca. Ella está con sus amigas, perdida entre la multitud, completamente mojada  y algo nerviosa. Pasa entre la gente mientras baila, lo busca. No está, no está. Sale de la plaza y vuelve a mirar por todas partes. "¿Dónde se habrá metido éste chico? Dios, no puedo más, tengo que encontrarle". Se seca la cara y está dispuesta a meterse de nuevo en aquella locura para encontrarlo, cuando un amigo le dice que la está buscando. Se le ilumina la cara, da las gracias y empieza a subir. Allí está, tan...tan...como es él. Como siempre. Se miran, sonríen. Todo es perfecto. Se le acerca, le saluda. Sigue mojada, tirita, sus dientes chocan entre si. Pero no para de sonreír. Le rodea el cuello con el brazo, la abraza. Ella cierra los ojos, se deja llevar. Los abre, mira a su alrededor. No hay nadie, la gente ha desaparecido. Solo están ellos dos, solos, juntos. Felices. Se quedan así, ella no se lo cree. Es él. El chico por el que ha dado todo, el chico que se ha metido en su cabeza y corazón si avisar, el chico que ha invadido sus pensamientos, sus sentimientos, el chico por el que ha llorado hasta que las lágrimas se le acabaran, el chico que más daño le ha hecho, el chico que jamás ha podido olvidar, el chico del que está enamorada, el chico con el que ha soñado cada noche desde la primera. Estaba en sus brazos. Ella seguía tiritando, temblando, ésta vez por una razón más. De pronto el le gira, se miran, le pide perdón por todo el daño que le ha hecho, ella sonríe, se acercan y... se besan. Un beso largo, bonito. Abrazados, solos en medio de la multitud. 

martes, 19 de junio de 2012

Era como si nadie hubiese sabido apreciarlo todo en él

Le vio a la distancia. No pudo evitar imaginarse como se sentiría al caminar a su lado. Felices de haberse encontrado. Sujetando sus manos fuerte. Para nunca, nunca, dejarse ir. 

sábado, 16 de junio de 2012

Otro día sin ti

Era viernes por la tarde cuando iba andando por las calles de la ciudad llenas de gente, en un caluroso día que olía a verano, cuando escuché esa canción. Salía de uno de los pisos del quinto, y alguien canturreaba de fondo. "Nunca quise entrar en otro corazón, que no fuese el tuyo...nunca quise sentir, cerca a otra persona, que no fueras tú...Hoy trato de pintar todo a tu color, solo trato de decir lo que siento yo, como quiero entregarte el mundo amor, y a los colores los pone sola la pasión. Y cada vez que pienso en ti, me enamora más tu mirada, las cosas cambian, yo también, sí, tengo miedo, ¡es sólo perderte!"
Aquella canción me recordó a todos y cada uno de los días que llevaba sin ti. Sola sin alguien. Sin alguien que me agarrara de la mano, me dijera te quiero, me acariciara y me abrazara fuerte. Y ahora todo me recuerda a eso. A que cada vez que me levante, no tendré a nadie en quien pensar, que no recibiré llamadas a las tantas de la noche simplemente para decirme te quiero, que no tendré a nadie por quien ilusionarme.
Un día más vuelvo a salir de casa para intentar no atormentarme con miles de pensamientos. El aire me despeina, pero me gusta. Veo a parejas felices que pasan por mi lado. Cuanto las envidio. Se miran, se ríen, se besan. Soñadores. Felices. Creyendo que nunca acabará. Que nunca ninguno de los dos dejará de sentir lo mismo, que no se traicionarán. Ingenuos. Saben que les miro y son aún más felices para que les envidie todavía más. Pero, ¿qué digo? Para. Son felices. No hacen nada malo. Basta. No quiero pensar más. Esto no funciona.


"Hola. He pensado que quizás era hora de que dijera quien soy. Me llamo Marta. Tengo dieciséis años, un hermano, dos mejores amigas y demasiadas preocupaciones. 
Sí, soy risueña, no paro de sonreír ni de reírme. Insegura, simpática, cabezota, enamoradiza, sensible, extrovertida, ilusa, algo ingenua, soñadora, sencilla. Enamorada de todas las sonrisas que me dirijan. Del chico que me quiera.
Hace ya varios años desde que me di cuenta del mundo en el que vivía. Me di cuenta de que nada era perfecto, como me habían enseñado aquellos cuentos de hadas y princesas atrapadas que al final el príncipe rescataba. Me di cuenta de que simplemente por quererlo con todas las fuerzas posibles, no lo tendría, que muchas veces las cosas no saldrían como esperaba, que la gente no se portaría bien conmigo sólo porque yo sí lo hiciera, que la imagen era mucho más importante que cualquier otra cosa, y que sufrir no sería raro.
Desde aquel momento decidí que siempre pensaría por mi misma, que haría lo que yo creía mejor, y que jamás dejaría que alguien que no me mereciese me hiciera sufrir.
Hola, esta soy yo. Y estos, mis pensamientos."





Me miras, sonríes, y me pierdo en tu mirada-

No hay día en el que no te eche de menos, en el que no te recuerde.
Digo que te olvido, que no quiero sufrir más, que hasta aquí, que ya basta. Y lo intento, pero cada mañana al despertar no hago más que recordarte y sonreír hasta que mis las labios se cansan mientras miro al vacío. Ya ha pasado un tiempo desde que todo lo bueno se acabó y desde entonces, imaginarte a mi lado una vez más se ha convertido en costumbre. Escribo para sacar todo lo que llevo dentro, lo que se acumula durante días, para saciar las ganas que tengo de rozar tu piel y volver a ver tu sonrisa. Sólo me sale sonreír y mirar al infinito cuando te escucho, cuando se que estás ahí pero no tengo el valor de girarme. Sueño para sentirte a mi lado aunque no sea verdad, y querer creer que los sueños, aunque no lo digan, tienen un poco que ver con la realidad. Monto películas y sueño con protagonizarlas entre los dos, lloro para ver si las lágrimas van a alguna parte y tío por la inútil esperanza de que algún día te enamores de mi sonrisa. Y sí, a día de hoy, sigo esperando ese "TE QUIERO".

lunes, 11 de junio de 2012

¿Dónde estabas?

Y en el peor momento no estás. En el momento en el que decido irme, no apareces. Tú, el más importante. Y estoy sola. Bueno, a lo que iba. Que no se si esto está bien, pero lo necesito. Sí, me voy. No se cuando volveré, pero te seguro que volveré. Por ti. A por tu mirada, a por las palabras que te dije alguna vez vale?
Bueno, sólo quería decirte eso... ya que imaginaba que no estarías. Me hubiera gustado darte un abrazo, pero te lo daré cuando vuelva, no te preocupes. Esto lo hago por nosotros, porque te sigo queriendo. Se que no lo entendiste, no importa, no te pido que lo entiendas. Cuando vuelva se que me lo agradecerás, ya que sabes que ahora mismo no estamos en el mejor momento. Ni tu ni yo. Así que también sabes que lo necesitamos. 
No tengo derecho a pedirte esto... lo sé. Pero lo haré, porque es lo que más deseo. Luego tú, harás lo que te parezca. Si me quieres...espérame. Sólo te pido que me esperes. 
Porque me encantaría poder soñar que somos unos muñecos de cómic enamorados con un final feliz.

Una nueva razón de mi sonrisa

VUELVES A MI, PORQUE EL ASESINO, SIEMPRE VUELVE AL LUGAR DEL CRIMEN.

viernes, 1 de junio de 2012

Que por mirar atrás, el no va a volver...

Que cada día me cuesta más estar aquí, contigo, ya no puedo más, no puedo más. No sabes lo duro que es intentar olvidarte y tener que verte todos los días. Cruzarme contigo por el pasillo, y no poder evitar mirarte, saber que estás ahí y no poder acercarme.

Podríamos haber sido el mejor día de sol después de una tormenta. 

miércoles, 23 de mayo de 2012

Que te veo, te siento, allá donde quiera que voy

Me voy. Necesito poner tierra de por medio, alejarme de ti, no verte durante unos días. Porque sólo así podré sacarte de mi cabeza, y se que si no hago esto, nunca jamás podré olvidarte. Quedarme significaría no tirar la toalla, asumir que, aunque seamos infelices el resto de nuestra vida, estamos destinados a estar juntos. Lo siento, y te quiero.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Llegué a creer que eras una obsesión

Suele llegar ese momento en el que terminas dándote cuenta de que lo has perdido, de que se ha ido. Que no volverás a tenerlo, de que tu última esperanza se ha desvanecido. Y es el mejor momento para empezar a olvidarle. Pero no puedes. Y empiezas a pensar que quizá no estéis hechos para estar juntos. Intentas de cualquier manera, pensar que te equivocas. A buscar pensamientos que demuestren lo contrario. Al fin y al cabo, terminas dándote cuenta de que es mejor olvidarle, pero ya se ha hecho demasiado difícil. Demasiadas cosas que recuerden a el. Demasiados momentos en el pasado. Y te pierdes. Sin saber que hacer, te pierdes en tus pensamientos. Es imposible olvidarle de esta manera. Con el tan presente, en tus días, en tu cabeza. Y vuelves al principio de esta historia, sin haber conseguido nada, salvo volver a aclarar a tu cerebro, que día a día, le quieres más.
                                   Cerré los ojos, y soñé un "te quiero"



viernes, 4 de mayo de 2012

Te quiero, ¿me oyes? te quiero

Voy a decirte eso que ya te sabes de memoria, sí, esas dos palabras que tantas veces te he dicho. Te quiero. Hoy y siempre, cada mañana, todos los días de mi vida, cada vez que te veo, cada segundo...Te quiero. ¿Tanto cuesta entenderlo? ¿Sabes otra cosa? Ya me he propuesto unas seis millones de veces olvidarte. Y las seis millones me he dado cuenta de que es imposible, por ahora. Quiero que sepas que de ti, me enamoré por tu sonrisa, así que te pido que jamás dejes de sonreír. Que me encanta esa cara que pones cuando haces algo mal, como disimulas cualquier torpeza, tu voz que se oye a kilómetros, tus tonterías sin sentido, y esa sonrisa que era sólo mía. Me mata esa inseguridad que tienes, la manera en la que me jodes, como haces daño constantemente, que me ignores y que cada día me demuestres que es verdad, que NO TE IMPORTO.

jueves, 26 de abril de 2012

No tienes que perderme para saber que me has encontrado

Clara era una chica de 15 años. Era rubia y tenía el pelo liso y largo. Sus ojos eran de un verde azulado precioso, capaces de enamorar a cualquiera con la mirada. Tenía la sonrisa muy dulce, unos labios carnosos y rosados. Era una buenísima persona, algo tímida quizás, y muy madura. No le faltaban amigos, ya que era muy simpática y conocía a bastante gente. Solía vestir muy simple, pitillos negros, grises o vaqueros, según tocase, y una camiseta de manga corta de cualquier color. Unas converse y una sudadera o jersey anchos. Se recogía el pelo en una coleta algo descuidada y la raya negra o azul oscura.
Una chica normal, todo lo normal que puede ser una quinceañera en plena adolescencia. Ella, enamorada del chico equivocado. O puede que no, no lo sé. No era gran cosa, pero tenía algo que lo hacía especial. Se conocían desde hace unos años, iban al mismo colegio. Hace un año más o menos, eran bastante amigos, y Clara, tan enamoradiza como siempre, sintió ese cosquilleo en el estómago, esas mariposas revoloteando sin parar recorriéndole cada milímetro. Y entonces lo supo, se había enamorado. En ese momento todo le parecía tan bonito...se lo confesó todo. Que le quería, y que esas mariposas volvían cada vez que le veía.-Ah, bueno. No me gustas, pero no me importa, seguimos siendo amigos, no te preocupes.- Ella no se disgustó del todo, era positiva. Seguían siendo amigos. O eso había dicho el. Y sí, tal y como dijo, lo cumplió. Seguían siendo amigos.
Era verano. Tres meses sin verle. Pff, habría que aguantar. Clara, que no era de preocuparse demasiado, no lo hizo. Desconectó de el por dos meses, no estaría mal. Sabía que iba volver a verlo, ya llegaría.
Llegó septiembre después de un verano de lo más intenso. Pablo no había cambiado.La misma sonrisa, ésa que tanto le gustaba a Clara, la misma voz que le divertía. Pablo. Así se llamaba. Clara seguía enamorada de el.O puede que ya no estuviera tan segura.
Ya casi no hablaban, ni se sonreían al cruzarse por el pasillo, ni se saludaban por la calle. Se habían distanciado, y Clara decidió olvidarle. Fue fácil, ya que la distancia suele hacer el olvido.
Pasaron meses y ella ya no sentía nada por el. No le importaba, ni le preocupaba, no le miraba. Sí, la distancia había hecho el olvido. Eso creían todos.
Pasaron meses, y en un momento dado, no se sabe como, ni por qué, pero poco a poco volvieron a conocerse. Como si no se conocieran de antes. Y menudo como. Todo fue a mejor, se hicieron muy amigos de nuevo. Pocos meses atrás Pablo había dejado de ser como antes, Clara lo veía diferente. Pablo había empezado a estar con otra gente, y por eso cambió. A Clara no le gustaban los cambios, y menos cuando eran a peor.
Desde el momento en el que volvieron a ser amigos, a Clara dejó de importarle ese cambio que ella decía ver en el.
Ella le había olvidado, y tanto que le había olvidado. Sólo eran amigos, y eso a Clara le hacía muy feliz. En el cole pasaban tiempo juntos, el le pegaba cariñosamente patadas para decirle -"¡Eh, estoy aquí, hazme caso!". Clara se daba la vuelta y le sonreía, al ver que era el y, el, instintivamente le alborotaba el pelo.

18 de febrero de 2012
Querido diario:
Me encanta. Hoy Pablo venía de frente por el pasillo, yo no le he saludado, ya que estaba a otra cosa y me ha cogido y me ha abrazado. No puedo creer que sea tan increíble. Somos muy buenos amigos, me hace reír como nadie, y me encanta estar con el. Ahora mismo me gustaría que estuviera a aquí, a mi lado, haciendo una de sus chorradas. La gente dice que me gusta, pero es mentira. Es mi amigo, y nada más. Estoy muy contenta de que nuestra amistad sea tan bonita.

26 de febrero de 2012
Querido diario:
Creo que la gente tenía razón y me gusta Pablo, aunque sea un poco. Muy poco. Porque en clase miro el reloj cada cinco minutos para saber cuanto me queda para cruzarme con el por el pasillo, que me abrace, que me mire. Pff...me gusta Pablo...otra vez. Intentaré que no sea demasiado. No quiero joder nuestra amistad.


2 de marzo de 2012
Querido diario:
Hoy hemos vuelto a estar juntos, y me ha abrazado. Me ha dicho que le importo. Me gusta. Ni poco, ni muy poco. Me gusta. A secas. ¿Otra vez? No creo...si olvidas a una persona la olvidas para siempre. Eso quiere decir que yo... que yo no le había olvidado del todo. Que algo quedaba ahí clavado, como las cenizas que quedan después del fuego, al apagarlo, cuando ya no están calientes ni queman, que están ahí porque nadie ha tenido ganas de recogerlas para que el fuego no vuelva a crecer. Qué ingenua yo al pensar que lo había eliminado. Habrá que admitir que me gusta, y tengo la suerte de que por ahora, no voy tan mal.

A Clara todo le iba muy bien con Pablo. Eran muy amigos, y a partir de ese dos de marzo las cosas no siguieron siendo iguales para los dos. Pasó un tiempo, un mes, dos...y llegó un lunes diferente.
Ése lunes fue perfecto. Clara estaba sentada en las gradas, con una amiga, Lucía, hablando. Pablo se acercó y se sentó a su lado. A Clara le latía el corazón a mil por hora, ya que en esos momento ya estaba segura de lo mucho que le quería. Pablo empezó a hablar con ella, mientras jugueteaba con su pelo, y le pasaba el brazo por el cuello, quedándose así. Le dijo que haber si podía ayudarle a encontrar una de las chicas que estaban enamoradas de el, y Clara sintió que se le encogía el corazón. Le dijo que sí. Que le ayudaría. Se quedaron hablando, el con el brazo rodeando su cuello, tocándole el pelo, acariciándole, acercándose a sus ojos, a sus labios, abrazándole, y haciéndole así, la chica más feliz del mundo entero en esos instantes. Lucía, que apenas hacía un par de minutos estaba sentada con Clara, se fue, dejando que ella disfrutara de aquel precioso momento.
Esa misma noche, por chat, Clara le dijo a Pablo que sabía quien era esa chica, y que al día siguiente en el colegio se lo diría.
Ese martes, Pablo, nada más llegar al colegio, la buscó, y al encontrarla le preguntó quien era. Clara, aún indecisa, le dijo que se lo diría más tarde, que ella iría a buscarle. Y le buscó, y con las palabras entrecortadas, con un hilo de voz; se lo dijo. Que era ella, ella la que le quería, ella la que estaba enamorada de el, ella. El, con una sonrisa, le dijo que bien, que vale, y se fue. Clara no perdió la esperanza, se sentó, y no hizo más que mirarle durante los 40 minutos que quedaban de recreo. No pasó nada, y siguió sin pasar al día siguiente, y al siguiente...hasta que poco a poco volvieron a distanciarse, hasta que el se esfumó.
Ésta vez Clara no le olvidó, ni se le pasó por la cabeza. Esperó y esperó, esperó a que pasara algo, algo que le hiciera reaccionar, que le hiciera olvidar, daba igual qué, ALGO.  Pablo no dejó que doliera en paz, no lo dejó estar.  Cuando ella ya casi lo tenía, en  sus manos, Pablo, como siempre, lo jodió. Eso le dolió más que otra cosa, como esa espina clavada que no sale.
Durante todos esos días, Clara no dejaba de llorar, se le saltaban las lágrimas por la más mínima cosa que le  recordara a él. Casi se le hacía imposible no llorar al verle, al ver que su sonrisa no era para ella, al ver que ya ni una de sus palabras iba dirigida a ella, ni una de sus miradas, nada.
Había pasado un mes desde que Clara escuchó ese no, y todavía dolía. Puede que incluso más que el primer día.
Ella y sus amigas, se fueron al pueblo de al lado, donde vivía la tía de María, una amiga. Tenían pensado ir a la playa y, antes de eso, iban a pasarse por una tienda para comprar unos refrescos. Clara estaba sacando el dinero para dárselo a María, y cuando se lo sacaba del bolsillo, se le cayó al suelo. Las monedas rodaron hasta los pies de unos chicos de más o menos la misma edad que Clara, María y las demás, o sea, unos quince.
Cuando Clara fue a recoger el dinero, uno de los chicos, lo cogió, se lo dio, y al mirarse a los ojos, al tocarse las manos, al ver esa sonrisa que el le dedicaba, que le invitaba a sonreír a ella también...se quedó colgada de su mirada. Ella sonreía, sin dejar de mirarle a los ojos. El le colocó las monedas entre sus dedos, acariciándolos poco a poco, después, cuando Clara guardó el dinero, el, le cogió las manos y suavemente las acariciaba, dulce, haciéndole soñar.¿Amor a primera vista? No lo sé. Clara se quedó con el, se quedaron juntos, sentados, agarrados de la mano mirándose. María, Lucía, y las demás se quedaron sentadas en un banco, dejando que Clara disfrutara del momento, y más tarde irían a la playa.
Clara y el chico que había conocido hace apenas un rato, estuvieron hablando, conociéndose, abrazados. Entre ellos, se notaba cierta química, el amor estaba en el aire. Javier. Se llamaba Javier. Clara, después de ese precioso momento, decidió irse al final a la playa. Se despidieron con un beso en la mejilla y una sonrisa dulce. Javi le dijo que estaría toda la tarde ahí, que cuando quisiera volviese.
Clara se fue a la playa con las demás, contándoles lo bonito que había sido todo, lo emocionada que estaba...pero quedaba algo que no era tan bonito. Pablo. ¡Que Clara seguía enamorada de el, joder! Que seguían saltándole las lágrimas al verle, que no podía. De eso se acordó cuando en la playa, estaba con Ana y, de pronto pasaron el y sus amigos. Cuando Clara se dio cuenta de que venían, intentó contener las lágrimas, pero miles de recuerdos alteraron ese momento, en un instante, los buenos, aquel lunes que ya parecía tan lejano, ése no, esas lágrimas derramadas, esos abrazos, las sonrisas...y lloró. No puedo contenerlas más, las lágrimas brotaron por su mejilla... Ana la abrazó con fuerza, susurrándole un - todo saldrá bien, tranquila, no te preocupes...- Clara la estrechó entre sus brazos, y con la voz entrecortada le dijo un "te quiero", mientras seguía con la mirada humedecida a Pablo.
Al final se fueron Pablo y sus amigos, Clara se secó las lágrimas, miró a Ana, y decidieron que irían a buscar a Javi, ya que Clara no podía seguir así. Ana aprovecharía para estar con uno de los amigos que estaba con Javi. Clara necesitaba algo para olvidarle definitivamente a Pablo, y Javi era ése algo. Los encontraron, y como hace unas horas, Clara y Javi estuvieron muy bien, y terminaron saliendo. Ana consiguió enamorar a su amigo, Jorge, y entre ellos también, hubo amor. Clara se dio cuenta de que, en los momentos en los que estaba con Javi, éste conseguía que olvidara a Pablo, y como estaban juntos, Clara, olvidó para siempre a Pablo. Siempre, esta vez sí.Se fue como el humo que arrebata el viento. Subieron al faro que había en lo alto, y desde allí, miraron el mar, los cuatro. Era inmenso. Y ellos tan pequeños, tan insignificantes... pero juntos, cada uno con el que quería, eran lo más grande. Porque se tenían el uno al otro, para que cuando uno no pudiera seguir, el otro estuviera ahí, a su lado, empujándole.Haciéndole grande cada minuto de sus vidas.

18 de junio de 2012
Querido diario:
Hoy ha sido perfecto. Ha sido lunes. He conocido a Javi, y me quiere. No tengo mucho más que añadir. Soy feliz.

Dejó el diario sobre la mesa, y miró el móvil. Tenía un nuevo contacto. Era el de javi, se lo había guardado cuando ella no se daba cuenta.
La mañana siguiente se levantó, y con una sonrisa miró por la ventana. Hacía un sol espléndido y el cielo era azul, completamente. Era un día precioso, y prometía ser perfecto. Tenía un mensaje de Javi. "Nos vemos a las cuatro donde nos conocimos. tequiero". Clara pasó el día hasta las tres y media, pensando en eso, sonriente. Cuando quedaban treinta minutos, salió de casa, cogió el bus y se fue al pueblo de al lado, a buscar a Javi. Allí encontró a Javi, sentado en el mismo sitio, de la misma manera, mirándole con una mirada dulce. Le abrazó, le cogió la mano y le dio cada beso como si fuera el último. Fueron al mismo faro, y miraron al mar, como hace un día.
-Te quiero.
-Y yo a ti, pero prométeme que jamás te irás, por favor.
-No hace falta. Te lo prometo en cada beso, en cada mirada.
-Nunca pensé que te encontraría. Te he estado buscando toda mi vida.
-Pues ya me tienes, y si te quedas más tranquila, TE LO PROMETO.
-Agárrame, y no me sueltes nunca. No quiero perderte.
-No vas a perderme. ¿Ves? Estoy aquí, siempre lo estaré.
-Lo sé. ¿Sabes? Una vez, Ana me dijo que tenía que encontrar al chico al que no le hiciera falta perderme, para saber que me había encontrado.
-Ya has encontrado a ese chico, ya está. Quiero tenerte siempre.
-Te quiero.
-Ya lo sé.
-¡Tonto!
-Eso también lo sé. Yo también te quiero, tonta.
Siguieron la tarde diciendo tonterías, mirándose, besándose...Fue perfecta. Clara hacía tiempo que se merecía tener a alguien que la quisiera de esa manera.
Al volver, en el bus, Clara encontró un papel doblado en su bolsillo. "Te lo prometo. Jamás te dejaré ir tonta. Javi." Clara lo guardó en su bolsillo y durante los diez minutos que quedaban de vuelta, sonreía sin darse cuenta.
Al día siguiente, vio a Pablo por la calle. Clara estaba con Sofía por la calle, y vieron a Pablo acercándose en su dirección. Ésta vez, Clara no se había puesto nerviosa. Pablo pasó, les saludó con una sonrisa y a Clara le dio un beso en la mejilla. Sofía se quedó mirando a Clara, impresionada. Clara le dedicó una sonrisa a Pablo y se fue. En ese momento, fue en el que Clara estuvo totalmente segura de que lo había olvidado, ya que ningún escalofrío recorió su cuerpo, ni tembló. Se dio cuenta de que, a partir de ese instante, serían amigos. Muy amigos.A los minutos, le llegó un mensaje.
A las 19:08, Javi: Tequiero enanaa!
Y de pronto supo que, el era el chico con el que había soñado cada noche que pasaba.



domingo, 22 de abril de 2012

tequiero,

Enamórate del que te quiera enseñar el mundo cuando estés desarreglada y no le importe si engordes o adelgaces. Del que te presente a sus amigos y diga: es ella.

http://youreheartless.blogspot.com.es/

viernes, 6 de abril de 2012

Que te quiero, que te quería

Sí, una vez más, es por ti y para ti, por todo lo que siento, por lo que te quiero, que tengas por seguro que soy la persona que más te quiere y te querrá en todo este mundo. Para decirte que nadie sentirá lo que yo por ti, que nadie más estaría dispuesto a lo que yo, que nadie, absolutamente nadie, va a quererte así.

jueves, 22 de marzo de 2012

Normalmente, pierde el que quiere más

Me dijiste que el pasado sólo es como un día malo

Piensas en tantos recuerdos...aquellos que querrías vivir de nuevo, aquellos que debiste aprovechar mucho más y no lo hiciste, aquellos que marcaron tu vida. Que solo espero que todo acabe pronto, que también recuerdo que cuando te fuiste, cuando me dejaste sola, me susurraste al oído-no te rindas- y ya me rendí del todo. 
Que se me hace duro, muy duro, no puedo si no estás porque no soy tan fuerte ¿entiendes? Eras tú mi fuerza, la pieza que hacía de mi alguien mejor. Y cada vez que caigo es difícil levantar, ¿para qué? ¿para volver a caer...? Ahora, en estas mañanas frías en las que no encuentro tu cálida piel, te echo de menos, por eso y por todo, porque me doy cuenta de que no estás, ahora lo entiendo todo, lo sabía, tendría que haber aprovechado cada instante, cada beso, cada mirada...

lunes, 19 de marzo de 2012

Y me susurraste que podía contar contigo

Me estoy dando cuenta de que sí, de que realmente la vida es una montaña rusa. Un día bajas, otro subes y de pronto te encuentras abajo otra vez. No te da tiempo a pensar. Puedes levantarte comiéndote el mundo o comiéndote el suelo. Puedes sacar la sonrisa más bonita o las lágrimas más dulces. Puedes tener toda la energía posible o no querer levantarte de la cama.                          

viernes, 9 de marzo de 2012

Duele

Y vuelves a recaer, a echar de menos, a sentir, a no sonreír. Vuelves a pensar en el, a montar tus historias perfectas, a decir nunca, a no poder más, a intentar y ver que no, a alejarte. 
Y piensas que jamás llegará, que jamás ocurrirá.Que además lo peor es que es lo más probable. Que el es inalcanzable, imposible. Cuando sufrir ya se ha convertido en costumbre. Cuando ya ni el hace que sonrías. Cuando ya nada hace que te sientas mejor. Y duele. Y no pasa nada. Y sigue doliendo. Mucho. Durante demasiado tiempo. Y lo seguirá haciendo.

sábado, 25 de febrero de 2012

Tantas cosas...

El amor es locura, es el corazón que late a dos mil por hora, la luz que surge de noche en pleno atardecer, las ganas de despertarse por la mañana sólo para mirarse a los ojos...

Cambia

Esa libertad que sientes cuando ya nada te ata, cuando ya no lloras por nadie, cuando tu estado de ánimo ya no depende de lo que el haya dicho o hecho. Esa euforia cuando ya has decidido olvidarle, y ves que lo estás consiguiendo. Cuando él ya no te hace reír ni llorar. 
Sonríes cuando te ves con otro chico en un mañana, enamorada, de la misma manera o de otra, sin siquiera haberlo olvidado, creando ilusiones porque sabes, lo sabes, sabes que le olvidarás. Y recuerdas todos esos momentos en los que decías que no ibas a olvidarlo nunca, que lucharías, cuando sentías que sería el único; y al recordarlos te ríes por haber estado tan ciega, tan enamorada, por haber dejado que significara tanto. Por haber llorado, por haber reído. Te sorprendes al sentir que pronto será insignificante. Y te alegras al pensar que ya no tendrás que esconderte, no tendrás que mentirle, no te pondrás nerviosa ni temblarás al oír su voz. No pasarás de una sonrisa a una tristeza por sus palabras, no te importará lo que piense, lo que diga, no le darás tantas vueltas a las cosas, no te callarás ni la más mínima palabra.
Y podrás ser sincera con el, podrás contarle tus penas, tus problemas, porque ya no tienen que ver con el, podréis ser amigos como antes querías, podrás quererle de otra manera. Y ESO, SE NOTA. 

viernes, 17 de febrero de 2012

Tanto

Y que sea tan grande, que duela tanto. Que ni un rincón de tu cuerpo se quede sin una pizca de dolor, que cada mirada, cada gesto, cada sonrisa, cada palabra que no te dice... duelan. Que eches de menos aquello que  tenías, que tanto aprecias y apreciabas. Y que ya no esté. Que eso que tu tenías, que era tuyo, que querías, sea de otra. De otra que ni siquiera le importa lo que el le da, de otra que ni siquiera quiere tenerlo, que él sea uno más. Cuando para ti es lo único que quieres, lo único que importa. 
Pero claro, ahora tú ya no estás. Ella ocupa tu pequeño sitio. Le mira, le sonríe, le habla, de la manera en la que te lo hacía a ti. Cada cosa duele. Es demasiado. 

sábado, 11 de febrero de 2012

Nadie más que yo

De algo estoy segura. 
No podrá quererlo como lo quería yo, no podrá adorarlo de ese modo, no sabrá advertir hasta el menor de sus dulces movimientos, de aquellos gestos imperceptibles de su cara.

Es como si sólo a mí se me hubiera sido concedida la facultad de ver, de conocer el verdadero sabor de sus besos, el color real de sus ojos. 
Nadie podrá ver nunca lo que yo he visto. Y ella menos que ninguna. 
Ella, incapaz de amarle, incapaz de verle verdaderamente, de entenderlo, de respetarlo.

jueves, 9 de febrero de 2012

Ésa magia.

Nadie puede hacerme llorar o sonreír con una simple mirada, un simple gesto, si no eres tú. Nadie puede hacerme volar, si no lo haces tú. Tus abrazos, tus caricias, tus besos, tu cariño, son mi objetivo. Tú eres mi objetivo. La razón por la que lucho cada día. 
Eres el único que puede hacerme sentir a tres metros sobre el cielo, el único que puede hacerme notar las nubes rozando las puntas de mis dedos. La única persona que puede hacerme sentir la magia de la felicidad.

HOY

Hoy empiezan las cosas claras. La gente que me rodea, los lugares, las miradas, dan que pensar. He pensado que desde hoy, voy a ser positiva. Sí, positiva, voy a mirar las cosas de una manera distinta, con su lado bueno, sin buscarle el lado oscuro. Hasta ahora, me ha costado pensar en positivo, pero creo que ha llegado la hora ¿no? He descubierto que me ENAMORADOhoy. No como antes. He pensado que voy a sonreírle a todo el mundo. A la vida. Que después de caerme me levantaré riendo. Que después de llorar sacaré la sonrisa más bonita. Porque hoy he aprendido que la sonrisa te hace aún más guapa. Y que la sonrisa le da a la vida un toque de color. Que desde hoy, lo bonito, es bonito.

Solo él

Necesito a alguien a mi lado, que me de cariño, que me quiera, que me bese, que me diga todos los te quieros del mundo, que me abrace, que me acaricie, que me mire con deseo, que no pueda vivir sin mi, que me de su calor...ah no, espera! Le necesito a él...

lunes, 6 de febrero de 2012

solos

No, no quiero olvidarte. Quiero tenerte. Quiero notar tus caricias, ver tus sonrisas, la fuerza de tus abrazos. Quiero que cada mañana me digas "te he echado de menos cariño". Que te acerques lentamente y me susurres uno de tus te quiero. Que no puedas vivir sin mi, y que cada minuto se te haga eterno por no tenerme a tu lado. Quiero que lo único que quieras hacer sea tenerme, sólo a mi. Que pienses en como sería un futuro juntos, el uno por el otro. Que tu vida se base en quererme más cada día. Que nuestros labios se rocen suavemente. Te quiero, y a lo demás... que le jodan.

martes, 24 de enero de 2012

Nada importará

Escalofríos. Lágrimas. Sonrisas falsas.Dolor. Noches en vela.
Todo lo que consigo queriéndote. Y que tú no me quieras. Se me hace como un nudo en el alma, ahí dentro. Sí, donde todos sabemos. Un fuerte nudo. No se desata aunque el corazón lata a cien por hora. 
Los momentos junto a ti se convierten en instantes, que no quiero que nunca que acaben. Por desgracia, se acaban. Te miro, me miras. Se encuentran nuestras miradas, como en las películas. Pero no va  a más. Eso es lo que falla.
No importa lo mucho que llore, eso no cambiará nada.Todo seguirá como antes, porque nadie se habrá dado cuenta de nada. Y volverá a ocurrir.Y VUELTA A EMPEZAR. 

domingo, 22 de enero de 2012

Algo falla

Por una simple palabra, por un simple gesto, por una simple mirada, puedes hacerme sentir lo que tu quieras. Y sí, eso es lo que estás haciendo. Hoy quieres hacerme llorar? Lloro. Mañana quieres hacerme reír? Río.
No sé el por qué. Pero sé que mi corazón es como si ya no me perteneciera. Porque te pertenece a ti. Porque siente lo que tú quieres que sienta. Y haces que lata cuando a ti te apetece. Que no lo rompas te pido.
Y ya no puedo controlar nada. Te has hecho dueño de mis pensamientos, sentimientos, y de mis lágrimas. Ya no los controlo yo. Recorren mi cuerpo ciertos escalofríos cuando hablo contigo. Cuando me haces llorar.
No puedo soportarlo. Es imposible. No me hagas sufrir tanto, por favor. Sólo te pido eso.


viernes, 20 de enero de 2012

Sólo juega un corazón...

"Perdón si te duele si te digo que te quiero, pero no de la manera que tú quieres... perdóname..."
"Entiende que si no estoy contigo es por que sin mi estarías mejor, que no puedo sentir lo que un día sentí, sí, se acabó"

sábado, 14 de enero de 2012

Tanto, y tan poco

Es eso de llorar sin ningún motivo. Eso de sonreír sin querer hacerlo. Notar que te falta algo, sin saber precisamente qué. Es eso llorar por dentro y reír por fuera.Callar tanto y decir tan poco. 
Es esa indecisión, esas sonrisas falsas, eso de querer escaparte a otro mundo. De crear el tuyo. En el que nadie te haga sufrir. Tu mundo. 
-No estoy mal. Para nada. No tendría motivos para decir que lo estoy. Dices que no me ves en el mejor momento. Tienes razón. No lo estoy. Me falta algo, pero no se qué es. El vacío que deja en mi eso que me falta. Sí, lo necesito. Quiero saber que es eso que me falta, que es lo que falla ahora, quiero saber si puedo luchar por ello. Pero no puedo. Ése es el problema. Nada me llena. Todo me falta. Tú me faltas, pero no se quien eres. Sobran las palabras. Faltan explicaciones. 
Todo lo que empieza acaba. Todo lo que acaba en algún momento empezó. Cuando no tienes nada es porque un día tuviste algo. Echas de menos lo que alguna vez tuviste o soñaste.