miércoles, 15 de febrero de 2017

"No te arrepientas de dar todo por alguien, ese alguien te recordará cada vez que le fallen."

Podría escribirle cien páginas sobre cómo sonríe y él seguiría hablando de cómo se folla a otra cada sábado por la noche.
¿En serio? Yo solo venía a arreglarte la vida. ¿Que te la he empeorado? Vaya, lo siento, habré traído demasiado corazón y muy poca cabeza...
Solía creer que el amor lo puede todo. Solía pensar que el amor te hace luchar contra viento y marea, que te da la fuerza para superar la montaña más alta y cruzar a nado el océano más inmenso. Creía que el amor te hace perdonar lo imperdonable, que hace que olvides el dolor más profundo, por el simple hecho de querer lo bueno de vuelta. Me he demostrado que sí, que tenía razón, pero me he desencantado al ver que lo nuestro no era amor... Me he hecho añicos al ver que nada es como me habías hecho creer.
No me quieras, si quieres, no me busques, no me llames más. Bórrame... Será fácil, no te preocupes. Se te dan bien estas cosas. Está bien cuando eres tú el que pasa página, no duele ver al otro estancado en el puto prólogo, ¿verdad? A mí aún me escuecen las heridas al pasar cada hoja, pero no me importa, me recuerdan al daño que tú me haces con cada palabra.
Déjalo. No lo entenderías. Tampoco sabría explicártelo. Tampoco sabría hacerte ver que me duele más que a ti haber pasado todo esto. No sabría cómo decirte que nada es lo que ves ahora.
Ya lo entenderás. Algún día por alguna remota razón te acordarás de mí y verás que te quise más y muchísimo mejor de lo que nadie nunca y te aseguro que nunca, va a quererte. Pero es ley de vida, ¿no? Hay que avanzar, hay que seguir construyendo. Puede que tú y yo nos encontrásemos antes de tiempo, demasiado pronto. Ya no hay nada que hacer. No te preocupes por mí, estaré bien, solo que sin ti.


Una última cosa: iba a darlo todo esta vez. Más de lo que nadie jamás podrá darte. Antes lo dudaba. Ahora estoy segura,