Espero que nunca seas como ese papel olvidado que encuentras al fondo de un baúl, arrugado y medio roto, con palabras que en su momento significaron algo importante.
martes, 19 de junio de 2012
Era como si nadie hubiese sabido apreciarlo todo en él
Le vio a la distancia. No pudo evitar imaginarse como se sentiría al caminar a su lado. Felices de haberse encontrado. Sujetando sus manos fuerte. Para nunca, nunca, dejarse ir.
sábado, 16 de junio de 2012
Otro día sin ti
Era viernes por la tarde cuando iba andando por las calles de la ciudad llenas de gente, en un caluroso día que olía a verano, cuando escuché esa canción. Salía de uno de los pisos del quinto, y alguien canturreaba de fondo. "Nunca quise entrar en otro corazón, que no fuese el tuyo...nunca quise sentir, cerca a otra persona, que no fueras tú...Hoy trato de pintar todo a tu color, solo trato de decir lo que siento yo, como quiero entregarte el mundo amor, y a los colores los pone sola la pasión. Y cada vez que pienso en ti, me enamora más tu mirada, las cosas cambian, yo también, sí, tengo miedo, ¡es sólo perderte!"
Aquella canción me recordó a todos y cada uno de los días que llevaba sin ti. Sola sin alguien. Sin alguien que me agarrara de la mano, me dijera te quiero, me acariciara y me abrazara fuerte. Y ahora todo me recuerda a eso. A que cada vez que me levante, no tendré a nadie en quien pensar, que no recibiré llamadas a las tantas de la noche simplemente para decirme te quiero, que no tendré a nadie por quien ilusionarme.
Un día más vuelvo a salir de casa para intentar no atormentarme con miles de pensamientos. El aire me despeina, pero me gusta. Veo a parejas felices que pasan por mi lado. Cuanto las envidio. Se miran, se ríen, se besan. Soñadores. Felices. Creyendo que nunca acabará. Que nunca ninguno de los dos dejará de sentir lo mismo, que no se traicionarán. Ingenuos. Saben que les miro y son aún más felices para que les envidie todavía más. Pero, ¿qué digo? Para. Son felices. No hacen nada malo. Basta. No quiero pensar más. Esto no funciona.
"Hola. He pensado que quizás era hora de que dijera quien soy. Me llamo Marta. Tengo dieciséis años, un hermano, dos mejores amigas y demasiadas preocupaciones.
Sí, soy risueña, no paro de sonreír ni de reírme. Insegura, simpática, cabezota, enamoradiza, sensible, extrovertida, ilusa, algo ingenua, soñadora, sencilla. Enamorada de todas las sonrisas que me dirijan. Del chico que me quiera.
Hace ya varios años desde que me di cuenta del mundo en el que vivía. Me di cuenta de que nada era perfecto, como me habían enseñado aquellos cuentos de hadas y princesas atrapadas que al final el príncipe rescataba. Me di cuenta de que simplemente por quererlo con todas las fuerzas posibles, no lo tendría, que muchas veces las cosas no saldrían como esperaba, que la gente no se portaría bien conmigo sólo porque yo sí lo hiciera, que la imagen era mucho más importante que cualquier otra cosa, y que sufrir no sería raro.
Desde aquel momento decidí que siempre pensaría por mi misma, que haría lo que yo creía mejor, y que jamás dejaría que alguien que no me mereciese me hiciera sufrir.
Hola, esta soy yo. Y estos, mis pensamientos."
Aquella canción me recordó a todos y cada uno de los días que llevaba sin ti. Sola sin alguien. Sin alguien que me agarrara de la mano, me dijera te quiero, me acariciara y me abrazara fuerte. Y ahora todo me recuerda a eso. A que cada vez que me levante, no tendré a nadie en quien pensar, que no recibiré llamadas a las tantas de la noche simplemente para decirme te quiero, que no tendré a nadie por quien ilusionarme.
Un día más vuelvo a salir de casa para intentar no atormentarme con miles de pensamientos. El aire me despeina, pero me gusta. Veo a parejas felices que pasan por mi lado. Cuanto las envidio. Se miran, se ríen, se besan. Soñadores. Felices. Creyendo que nunca acabará. Que nunca ninguno de los dos dejará de sentir lo mismo, que no se traicionarán. Ingenuos. Saben que les miro y son aún más felices para que les envidie todavía más. Pero, ¿qué digo? Para. Son felices. No hacen nada malo. Basta. No quiero pensar más. Esto no funciona.
"Hola. He pensado que quizás era hora de que dijera quien soy. Me llamo Marta. Tengo dieciséis años, un hermano, dos mejores amigas y demasiadas preocupaciones.
Sí, soy risueña, no paro de sonreír ni de reírme. Insegura, simpática, cabezota, enamoradiza, sensible, extrovertida, ilusa, algo ingenua, soñadora, sencilla. Enamorada de todas las sonrisas que me dirijan. Del chico que me quiera.
Hace ya varios años desde que me di cuenta del mundo en el que vivía. Me di cuenta de que nada era perfecto, como me habían enseñado aquellos cuentos de hadas y princesas atrapadas que al final el príncipe rescataba. Me di cuenta de que simplemente por quererlo con todas las fuerzas posibles, no lo tendría, que muchas veces las cosas no saldrían como esperaba, que la gente no se portaría bien conmigo sólo porque yo sí lo hiciera, que la imagen era mucho más importante que cualquier otra cosa, y que sufrir no sería raro.
Desde aquel momento decidí que siempre pensaría por mi misma, que haría lo que yo creía mejor, y que jamás dejaría que alguien que no me mereciese me hiciera sufrir.
Hola, esta soy yo. Y estos, mis pensamientos."
Me miras, sonríes, y me pierdo en tu mirada-
No hay día en el que no te eche de menos, en el que no te recuerde.
Digo que te olvido, que no quiero sufrir más, que hasta aquí, que ya basta. Y lo intento, pero cada mañana al despertar no hago más que recordarte y sonreír hasta que mis las labios se cansan mientras miro al vacío. Ya ha pasado un tiempo desde que todo lo bueno se acabó y desde entonces, imaginarte a mi lado una vez más se ha convertido en costumbre. Escribo para sacar todo lo que llevo dentro, lo que se acumula durante días, para saciar las ganas que tengo de rozar tu piel y volver a ver tu sonrisa. Sólo me sale sonreír y mirar al infinito cuando te escucho, cuando se que estás ahí pero no tengo el valor de girarme. Sueño para sentirte a mi lado aunque no sea verdad, y querer creer que los sueños, aunque no lo digan, tienen un poco que ver con la realidad. Monto películas y sueño con protagonizarlas entre los dos, lloro para ver si las lágrimas van a alguna parte y tío por la inútil esperanza de que algún día te enamores de mi sonrisa. Y sí, a día de hoy, sigo esperando ese "TE QUIERO".
Digo que te olvido, que no quiero sufrir más, que hasta aquí, que ya basta. Y lo intento, pero cada mañana al despertar no hago más que recordarte y sonreír hasta que mis las labios se cansan mientras miro al vacío. Ya ha pasado un tiempo desde que todo lo bueno se acabó y desde entonces, imaginarte a mi lado una vez más se ha convertido en costumbre. Escribo para sacar todo lo que llevo dentro, lo que se acumula durante días, para saciar las ganas que tengo de rozar tu piel y volver a ver tu sonrisa. Sólo me sale sonreír y mirar al infinito cuando te escucho, cuando se que estás ahí pero no tengo el valor de girarme. Sueño para sentirte a mi lado aunque no sea verdad, y querer creer que los sueños, aunque no lo digan, tienen un poco que ver con la realidad. Monto películas y sueño con protagonizarlas entre los dos, lloro para ver si las lágrimas van a alguna parte y tío por la inútil esperanza de que algún día te enamores de mi sonrisa. Y sí, a día de hoy, sigo esperando ese "TE QUIERO".
lunes, 11 de junio de 2012
¿Dónde estabas?
Y en el peor momento no estás. En el momento en el que decido irme, no apareces. Tú, el más importante. Y estoy sola. Bueno, a lo que iba. Que no se si esto está bien, pero lo necesito. Sí, me voy. No se cuando volveré, pero te seguro que volveré. Por ti. A por tu mirada, a por las palabras que te dije alguna vez vale?
No tengo derecho a pedirte esto... lo sé. Pero lo haré, porque es lo que más deseo. Luego tú, harás lo que te parezca. Si me quieres...espérame. Sólo te pido que me esperes.
Bueno, sólo quería decirte eso... ya que imaginaba que no estarías. Me hubiera gustado darte un abrazo, pero te lo daré cuando vuelva, no te preocupes. Esto lo hago por nosotros, porque te sigo queriendo. Se que no lo entendiste, no importa, no te pido que lo entiendas. Cuando vuelva se que me lo agradecerás, ya que sabes que ahora mismo no estamos en el mejor momento. Ni tu ni yo. Así que también sabes que lo necesitamos.
No tengo derecho a pedirte esto... lo sé. Pero lo haré, porque es lo que más deseo. Luego tú, harás lo que te parezca. Si me quieres...espérame. Sólo te pido que me esperes. Porque me encantaría poder soñar que somos unos muñecos de cómic enamorados con un final feliz.
viernes, 1 de junio de 2012
Que por mirar atrás, el no va a volver...
Que cada día me cuesta más estar aquí, contigo, ya no puedo más, no puedo más. No sabes lo duro que es intentar olvidarte y tener que verte todos los días. Cruzarme contigo por el pasillo, y no poder evitar mirarte, saber que estás ahí y no poder acercarme.
Podríamos haber sido el mejor día de sol después de una tormenta.
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