martes, 29 de marzo de 2016

Cicatrices...

Nunca será lo mismo. El tiempo ha pasado, y con él, se ha ido todo lo que creíamos nuestro. Si lo quieres, déjalo ir. El problema es que no sabía si lo quería, ni si él me quería a mí. Nunca lo supe, nunca entendí eso de pirarse y volver a los tres días, no era capaz de interpretar las rayadas como intento desesperado de decirme te quiero, hasta que se terminó. Siempre desearé haber sabido hacer mejor las cosas, pero tampoco me culpéis, nadie antes me había querido así. Me quiso mucho en muy poco tiempo, de manera explosiva, a matar - o a morir, aún no lo sé muy bien -. Éramos dinamita, y no hacíamos más que jugar con fuego y arriesgarnos a encender la mecha, a hacernos explotar, a hacernos añicos... Nos gustaba ese juego, nos apasionaba, pero al mismo tiempo nos iba consumiendo. Un día tocábamos las nubes y al siguiente nos comíamos el suelo. Éramos. Lo éramos todo, y aún duele tener que hablar de ti en pasado, pero ya no queda otra... Nos arriesgamos tanto, nos creímos tan dueños del juego, que no recordamos las reglas, no sabíamos que perder significaba perderse, del todo, para siempre. A partir de aquel momento, los únicos que no cambiaron y aún no han cambiado son los recuerdos, que aunque a veces los sienta como una punzada en el corazón, me siguen sacando una sonrisa cada vez que pienso en cómo activaba mi sistema nervioso en cuestión de segundos. Los he guardado en un rincón para no tener que verlos a diario pero a buen recaudo, para no perderlos... Ellos me hicieron volver a por él, pero ya era tarde. Lógico. Qué otra tonta como yo iba a pensar que seguiría prendado de mis ojos e intentando recordar mi olor después de tanto tiempo. Simplemente pensé que de la misma manera en la que el sentimiento había perdurado en mí, podría haberlo hecho en él también, en alguna esquina, en algún poro de su piel... Qué ilusa, hacía tiempo que se había impregnado de otro olor, enamorado de otros ojos.
A día de hoy tengo claras muy pocas cosas. Una es que te quise de manera incondicional. Otra es que me quisiste casi de la misma manera en la que yo lo hice. Y bueno... que sé que pudimos querernos mucho y que de hecho lo hicimos, pero no supimos hacerlo bien.