jueves, 25 de septiembre de 2014

Corazón... ahora tienes que pedirte perdón

"Estoy... no sé, feliz. Pide un deseo, cosas así no pasan siempre."




Sonreía. Como no lo había hecho en mucho tiempo. ¿Sabes qué fue lo que sentí? Como si el nudo que tenía en el estómago, que ya vivía en mí, desaparecía de repente, sentí como si me hubiera deshecho de cien toneladas que llevaba cargadas a la espalda durante meses... Como "joder, qué bien por fin respirar". Decidí que no quería dejarme la piel en algo que no tenía solución, y me va bastante bien. A día de hoy todo esto ha tomado otra dirección y no me arrepiento para nada de haber renunciado a ciertas cosas. A veces hay que dejar atrás aquello que te impide avanzar, por mucho que creas que tú sitio está ahí. Yo no era feliz. Estaba convencida de que no podía deshacerme de todo aquello, creía que nada mejoraría si cambiaba lo establecido. Pero estaba equivocada. Ahora mismo he aprendido cuál es el valor de las cosas, sé qué es lo importante e imprescindible, he aprendido a disfrutar, saborear los detalles y a no hacer caso lo que no vale la pena. Por una vez en mucho tiempo, he parado, y me he sentado a ver cómo el sol se esconde detrás de esas casas. He apreciado el espectáculo que se crea en el cielo y cómo pasa de ser amarillo a diferentes tonos de naranja y poco a poco, se va convirtiendo en algo rojizo. Cómo después de eso ya no queda nada y todo está tranquilo mientras oscurece. Y ¿sabes? esto es lo que básicamente me hace feliz. Que cuando el sol se esconde sigo mirando al cielo como si el tiempo no pasara, y me quedo a ver lo especial de las estrellas y la intensidad de la luz de la luna depende el día. Eso es lo que he aprendido a hacer. A adaptarme, a disfrutar de los cambios, a buscar el lado bueno de las cosas. Que me encanta cuando la luna está llena porque alumbra más que el resto de las noches, pero que sé disfrutar del cuarto creciente. Ahora soy feliz. Soy feliz y.. no sé, no sé por qué. Pero cierro los ojos, el invierno que entra por mi ventana me invade y es que no quiero que esto cambie. Me siento bien. 3, 2, 1... Por fin. Historial de búsqueda eliminado. Empezamos de cero. 

martes, 23 de septiembre de 2014

Te miraría millones de veces sin aprenderte nunca de memoria

Ya ni recuerdo lo que era perderme entre tus brazos. Casi no recuerdo cómo me mirabas, ni qué era eso de despedirme de ti cada noche en la puerta de mi habitación y echarte de menos hasta la mañana siguiente. No fue tanto pero fue lo más importante. La primera vez que alguien, con tan poquito, me hacía sonreír de manera tan idiota... Sigues siendo esa espina clavada en el lado izquierdo. Por cómo me acariciabas, por la manera en la que me mirabas, por todo lo que ahora mismo, soy incapaz de recordar como algo nuestro, por todo lo que algún día llegamos a compartir. Pero ahora mismo eso no es lo importante. Como ya sabrás de memoria, el tiempo ha pasado muy rápido, después de todo, me ha dado tiempo a tragarme las caricias, los besos, las sonrisas y aquellos días en los que no teníamos prisa, he digerido cada puto detalle y he intentado que no me revolviera mucho las tripas. De ti, sólo me quedan escasos recuerdos y la certeza de que como se llame aquello que tuvimos, quedará escrito en las cientos de hojas que he podido llegar a redactar contando cómo te tocabas el pelo... Dicen que solo nos enamoramos una vez, y que el resto de nuestros días, los pasamos buscando a alguien con quien volver a sentir lo mismo. ¿Era amor eso que sentía en la tripa cuando decidías quedarte un rato más? ¿Era amor ese brillo que tenía en la mirada cuando te reías de mis bromas y me hacías reír con las tuyas? ¿Era amor ese escalofrío que me recorrió el cuerpo la primera vez que me dijiste 'te quiero'? Quién sabe, quizá dentro unos años recuerde estos días y me diga que todo este tiempo lo he invertido en una simple tontería, o quizá en unos años me de cuenta de que eras el verdadero pero... oye chico, el de verdad, una pérdida de tiempo o una tontería, pero seas lo que seas, me has hecho muy feliz todo este tiempo.