-Sí. He sido tan gilipollas como para haberle dejado escapar . A la persona por la que llevaba siete meses esperando. Lo tenía, joder, lo tenía. Y se fue, y ahora ya tiene a otra. Fue en unas colonias. Ni si quiera nos mirábamos a la cara, nos ignorábamos por completo. Y terminamos de la mejor manera posible, nunca imaginé algo así, tan bonito, tan parecido a un cuento de hadas del que nunca me vi protagonista. Pensé que esa era de verdad, tan ingenua como siempre, pensé que no se acabaría...Aquel último día ni siquiera nos despedimos, no tuvimos ni un un último adiós. Nos subimos a ese bus y no hemos vuelto a ser lo que éramos. Él ya se ha enamorado de otra, y ni siquiera somos amigos, como dijimos. Ni nos hablamos, ni nos saludamos. No nos dedicamos ni una triste sonrisa. Ya no somos nada, me duele ver lo bien que hacemos eso de fingir que somos dos desconocidos. Y yo, aquí sigo, que ni siquiera soy capaz de recordar aquello sin que una lágrima empiece a caer, que no he sido capaz de contarlo todo desde entonces. Ya no queda nada, tan solo cenizas de aquello que quemé o intenté quemar el otro día. Sigo enamorada, por la espina que tengo clavada. Por que se que no supe aprovechar lo que tuve, que lo tuve. Y es como si nunca lo hubiese tenido. Lo he pasado muy mal, me he pasado noches llorando por algo que nunca ha sido mío. Tan mal, que ni siquiera se por qué me levanto cada puta mañana, que no me merece la pena dormirme por las noches, tan mal que ni si quiera se donde buscar un maldito motivo para sonreír. No lloro por él, lloro por haber sido tan idiota de no haber sabido aprovecharle cuando le tuve. Lloro por ser la que pudo haber sido, y no la que fue. Sólo digo, que no dejes nunca escapar a nadie, por que créeme cuando te digo que eso, es lo más jodido del mundo
No hay comentarios:
Publicar un comentario