lunes, 15 de febrero de 2016

Al menos, duró algo más que un suspiro...

Como si ya conociera el guión de la historia, como si supiera, antes de empezar, que ella iba a morir, hasta arriba de decepciones. Me hice la fuerte. Repetí tantas veces que a mí me daba igual, que yo no sentía nada, que terminé creyéndome mi propia mentira. Quise, por una vez, ser la parte de la historia que no sale dañada, quise ser protagonista de un cuento con final feliz y epílogo infinito, por primera y última vez, quería tener motivos válidos para poder ilusionarme. No pudo ser. La alegría que supuso aquel instante, se evaporó nada más abrir los ojos.

2 comentarios:

  1. ¡Que te quiten lo soñado!

    http://lookingforaheero.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar