jueves, 1 de agosto de 2013

Dicen que nunca es tarde para empezar de nuevo

Los días pasan, siguen,  transcurren poco a poco, lento, como si cada movimiento de la manecilla del reloj llegase a doler. Todo se mantiene igual, nada cambia, excepto tú, que te vas consumiendo, que vas dejando cada vez menos de la chica que un día fuiste. Que nunca volverás a ser, que nunca volverás a ver en el espejo. Esto lleva destrozándote tanto tiempo... se refleja en tu mirada, vacía, profunda, cómplice de lo más bonito que has vivido y ahora se te ha vuelto en contra. Hace tanto ya que dejaste de sentir, de ilusionarte.. de sonreírle verdaderamente a todo, de intentar un nuevo comienzo... Deja esta mierda, joder. Ya está, te ha hecho ser más fuerte, has aprendido lo que nunca hubieses imaginado que aprenderías, pero está llegando demasiado lejos. ¿Una experiencia? No lo sé, déjalo como algo que cuando recuerdes te haga sonreír. Porque fue básicamente eso, la mejor época que has vivido, los momentos más felices, ¿demasiado fugaces? quizás ese fue el problema, no haber podido saborearlos un poco más, un poco mejor.. o quizás no, quizás fue que todo esto te vino muy de golpe cuando aún no estabas preparada y no sabías cómo iban estas cosas, que no tenías ni puta idea de eso que habías visto en las pelis.. Pero mírate, deberías estar orgullosa, has pasado tanto.. eres una persona nueva, empezando de nuevo, esta vez sí... con más de una lección aprendida a base de hostias y... volviendo a sonreír. Sí, porque el Sol viene con ganas de resaltar tu sonrisa, porque lo mejor está por llegar, vas a sonreír porque sí, porque la echabas de menos y porque ése es el primer paso para ser feliz, de nuevo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario