jueves, 5 de septiembre de 2013

Si duele, es que importa

Pensé que las cosas serían diferentes, no sé, que merecía un nuevo comienzo, borrándolo todo, olvidándome de todo. Olvidé recordar que mi pasado siempre iba a ser mío, que esos tiempos quedan marcados, y que aunque deje de doler, si la tocas, la herida se sigue abriendo.
Nueve meses de mierda con el único calor de una sudadera y la sonrisa forzada. Sintiéndome una mierda, pasándolas putas por algo que no mereció la pena. Inmersa en un infierno que se había formado en mí. Pensé que por fin, podría demostrar que después de la tormenta, siempre viene la calma. No sé, siempre  he preferido pensar que si algo puede salir mal, saldrá mal; así es más difícil terminar decepcionándome. Es triste, pero de ilusiones no se vive, y he tenido que aprenderlo a base de putadas y desilusiones. Pensé que ésta sería mi oportunidad, pensé que... pero bah, como de costumbre, pensé demasiado.

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