Espero que nunca seas como ese papel olvidado que encuentras al fondo de un baúl, arrugado y medio roto, con palabras que en su momento significaron algo importante.
lunes, 20 de enero de 2014
Respira, así sabes que estás vivo
Estoy de sobra, no hago falta. Nadie quiere quedarse a mi lado, nunca soy primera opción de nadie, ni de quien pensaba que sí lo sería. ¿Tan por encima están de mí? ¿Tan poco hueco tengo en la vida de los demás? Ni siquiera, quien en su momento corría a llamarme cada vez que le pasaba algo digno de contar, se acuerda de mí de vez en cuando. No tengo ningún apoyo, ningún refugio, ningún rescate cuando estoy en el puto medio de una multitud que me pisotea, me agobia, me arrastra. A veces, es mejor encerrarse en tu habitación, apagar la luz y esconderte bajo las sábanas con la canción más triste que hayas escuchado jamás en modo repetición. Y dejarte caer, las lágrimas, y cerrar los ojos, sin siquiera prestar atención a las tonterías que va diciendo, sobre la soledad y lo puta que es la vida, y no se qué cojones más. Ojalá poder desaparecer, "no te preocupes, no se darán cuenta", qué va, no lo harán, y eso es lo más triste... Tú llevarás horas muriéndote un poquito más por cada lágrima que derramas, pero saldrás de esa habitación y nada, absolutamente nada habrá pasado ahí fuera. Sólo quedarán tus ojos rojos y una noche más sin que hayas podido dormir...
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