Espero que nunca seas como ese papel olvidado que encuentras al fondo de un baúl, arrugado y medio roto, con palabras que en su momento significaron algo importante.
domingo, 30 de noviembre de 2014
Como un espejo roto, como un cajón vacío...
"Como me pille, como cuando todo acabe esta canción me recuerde a él me cago en todo". Siempre he sido una chica lista. Pero es que ahí acerté de pleno. Ahora esa canción, bueno, la lista de reproducción entera, me recuerda a los días de invierno en los que él esperaba en mi portal y mientras, me vestía con ella de fondo. Y me maquillaba, y bailaba, y me miraba al espejo. Porque me ponía nerviosa, porque si paraba quieta se multiplicaba por mil la velocidad de los latidos de mi corazón y se me revolvía la tripa. Tenía tan poca experiencia en todo aquello, se me hacía tan raro que en ese caso, fuera yo la que estaba viviendo esa historia... Me daba miedo cagarla. Me daba miedo hacer algo mal, porque no tenía ni idea de qué hacer en situaciones incómodas, y sabía menos sobre ser agradable y encantadora, y todas esas cosas que se supone que debes ser para gustar a un chico. Yo apenas hablaba durante la primera media hora, decía frases cortas y me limitaba a mirar al suelo, era borde a más no poder, así que nunca he entendido por qué no me mandó a tomar por culo desde el primer momento. Lo curioso es que, no me preguntéis cómo, él conseguía que poco a poco comenzara a hablar y a hablar, a reírme, a acercarme, a ser alegre, conseguía que tuviera ganas de quedarme, que fuera yo misma... Y de verdad, eso lo hacen pocos. No era lo que cualquier chica querría, no es con lo que toda chica soñaría, pero recuerdo que me hacía reír. Recuerdo cuando estaba enfadada, que me era imposible mantenerlo más de cinco minutos, porque venía, me besaba y se reía. Porque entendía mis enfados a la perfección, entendía que cada "vete a la mierda" significaba que no quería que me soltara, entendía que cada vez que hacía un intento por escapar de sus brazos le estaba pidiendo a gritos que me besara, y parece algo simple, pero a día de hoy, nadie ha vuelto a entenderme así. ¿Podrá entender ahora que necesito desesperadamente que vuelva? ¿Podrá entender que esta vez no se me ocurriría fallarle ni loca?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario