miércoles, 11 de marzo de 2015

15.54

Cuando tratas de olvidar, en realidad buscas dejar de enamorarte cada día del mismo recuerdo. Todos sabemos que somos incapaces de borrar de nuestra memoria ciertos momentos... En realidad, yo esperaba despertarme un día y no echarle de menos. Esperaba poder levantarme un domingo por la mañana y no recordar que hacía unos meses, llevaría horas despierta decidiendo qué ponerme para verle después, esperaba salir a la calle un día normal y no estar pendiente de si lo iba a ver, o que llegara la noche y no me diera cuenta de que su nombre no aparecía en mi pantalla desde hacía ya un tiempo... Tuve que conformarme con ver los días pasar y dejar que el dolor se fuera clavando un poco menos, tuve que hacerlo todo muy poco a poco, no hubo más remedio que dejarle actuar al tiempo, y eso ha hecho. Ahora ya casi no duele. Han pasado un par de meses y hay cosas que han cambiado en mí, es verdad. Ahora ya no pienso en él por las mañanas, y tampoco salgo con la esperanza de poder verle ni noto su ausencia por las noches... Solo pienso en él de vez en cuando. A veces, es inevitable acordarse y sentir cómo mi estómago se encoje, porque sí, porque de la misma manera en la que al final, hay muchas cosas que cambian, hay otras que siempre permanecen, y esta es una de ellas. ¿Cómo cambiar el lugar que una persona ocupa dentro de ti? ¿Se hace así, de repente? ¿O es que todo pasa poco a poco y llega un día en el que ya no sientes nada, sin darte cuenta? De esto me voy a acordar siempre, de eso no cabe duda, pero pronto olvidaré detalles a los que ahora doy importancia, dejaré de recordar ciertas fechas porque ya no ocuparán su lugar en mi calendario... Hasta que solo quede la simple idea de que alguien con su sonrisa me quiso alguna vez, el recuerdo de que fue entonces cuando aprendí lo que después, tantas veces he repetido y recordado... "No se sabe lo que se tiene hasta que se pierde"

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