Espero que nunca seas como ese papel olvidado que encuentras al fondo de un baúl, arrugado y medio roto, con palabras que en su momento significaron algo importante.
domingo, 18 de septiembre de 2016
mírame...
Dentro de un año no estaré aquí ni seré al cien por cien la que soy ahora. Habré aprendido y me habrán fallado, yo qué sé, pero nada será igual. De nada servirá intentar que todo vuelva a su ser porque todo habrá cambiado, y no tiene por qué ser malo. Simplemente será diferente. El noventa por ciento de este año vamos a pasarlo imaginando y preparando el año siguiente, sin darnos cuenta de que vamos poco a poco, perdiendo cada día, por un claro objetivo: no cagarla. No equivocarnos. No perder el tiempo. Por eso, no quiero dedicarle tiempo en estos precisos instantes. Quiero valorar el momento que vivimos, la gente que me rodea, la que me da la mano y la que no. el brillo en su mirada, las sonrisas que me sacan, los momentos en los que pienso lo bien que está todo a veces... Quiero, en unos años, ser consciente de esta época y no recordarla como un año fugaz y distorsionado, sino como un "click", como un año lleno de vida. Precisamente ahora es el momento idóneo para hacer grande cada detalle; sonreír por el calor de un abrazo, llorar de alegría ante una sorpresa y también poder sorprender, enfadarse para saborear lo bonito de la reconciliación, ponerse melancólica al hablar con alguien de la vida en general, enmarcar en la memoria una mirada, un sabor o un aroma... Lo importante está por dentro. Solo hay que aprender a mirar...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario