lunes, 30 de octubre de 2017

11.09.17

Ahora sí que puedo decirte con toda certeza que te quiero, que te quiero, que te quiero, y que lo repito por si al dejar de pronunciarlo se rompe, por si lo olvidas, por si no soy lo bastante clara... te digo que te quiero porque no se qué otra manera hay de expresar todo esto que siento, porque apenas me cabe en el pecho, porque te veo a mi lado y quiero llorar, porque te escucho reír y quiero dormirme oyendo tu risa, porque me abrazas y quiero quedarme ahí a vivir, protegida entre tus brazos, convertirte en mi hogar... Míranos, ¿acaso no hemos superado lo que parecía insuperable? A pesar de ese amor odio, a pesar de las malas rachas, del tiempo perdido, de los problemas, del miedo y del rencor... Nunca nos han faltado las ganas de volver a intentarlo, la esperanza escondida en el rincón de siempre, gritándonos "¿y si esta vez sí..?". No te cambiaría, de verdad, no te cambiaría ni por todo el oro del mundo, no te cambiaría ni aunque me aseguraran tranquilidad y buena vida, no te cambiaría porque no hay nada comparable a lo que tú me das, a lo que somos, a lo que creamos, no hay nada como el huracán de sentimientos que me provocas, no hay nada como tus besos de reconciliación, no hay nada como tú, nada como yo cuando estoy contigo, nada que se nos asemeje, ya sabes... Lo nuestro es demasiado nuestro, por mucho que lo intentaran jamás serían capaces de entender una mínima parte de nuestro laberinto... Merece la pena y siempre la mereció, valdrá la pena todo lo pasado, porque, lo dicho, después de la tormenta llega la calma, y tú siempre fuiste ambos... Tormenta que destroza y calma que arregla y pega cada trocito.

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