sábado, 12 de octubre de 2013

Que se vayan a la mierda

No soy de las que duran muchos días sintiéndose bien. Y no porque no quiera, simplemente es porque siempre termina pasando algo. No sé, tío. Estoy un poco hasta los huevos de toda esta mierda que se va a acumulando. Ya ni lloro. No me sale, me acostumbré hace tiempo. Y no estoy muy segura de preferirlo así. Igual prefiero llorar y desahogarme. Joder, ¿sabes qué canción suena? la única canción que me sigue produciendo los mismos escalofríos que cuando me la enseñaste. Con ella de fondo se me hace más fácil escribir, desde siempre. No quiero pararla, aunque me duela, aunque me haga daño. A veces, parece que lo hago queriendo. No es eso, es que prefiero tocar fondo un día, para poder coger impulso el siguiente. Pero no tengo ningún problema para ello, autodestruírme se me da genial, es una cosa que aprendí gracias a ti y no se me ha olvidado. A este paso, puede que tenga más cosas que agradecerte que cosas que echarte en cara.
Si soy sincera, ya estoy cansada de todo esto. Sonreír por sonreír. Eso ya no funciona. Ya no cambia nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario